En el sector de la arquitectura, la ingeniería civil y la topografía en Colombia, la construcción de muros constituye uno de los procesos estructurales y funcionales más importantes. Desde viviendas rurales hasta grandes edificaciones institucionales, el muro no solo divide o encierra espacios, sino que también soporta cargas, define estilos arquitectónicos y mejora el comportamiento térmico y acústico de las construcciones.
Existen múltiples técnicas para levantar muros en obra, siendo el uso del ladrillo cocido una de las más tradicionales. Sin embargo, el tipo de disposición de ladrillo afecta directamente el desempeño estructural y estético del muro. Las configuraciones más comunes en Colombia incluyen: en soga, en papelillo, en tizón y en pandereta.
La disposición en soga es aquella en la que los ladrillos se colocan de forma longitudinal, mostrando su cara más larga. Es muy común en muros de carga o divisorios de una sola hoja.
Características:
Mayor longitud del ladrillo visible en el plano del muro.
Buena resistencia a la compresión.
Ideal para muros estructurales y fachadas.
Usos comunes:
Construcción de viviendas unifamiliares, cerramientos y fachadas principales.
La disposición en papelillo presenta la cara más delgada del ladrillo hacia afuera. Esto genera un muro visualmente más fino, pero con menor resistencia mecánica.
Características:
Ahorro de material y espacio.
Baja resistencia estructural.
Utilizado para muros divisorios internos.
Usos comunes:
Ambientes interiores de oficinas, hoteles o viviendas donde se prioriza el diseño ligero.
En este caso, el ladrillo se coloca mostrando su cara corta, lo que lo hace muy útil para muros de doble hoja, logrando una mayor profundidad.
Características:
Elevada resistencia y estabilidad.
Alta capacidad para soportar cargas.
Se recomienda en zonas de alta sismicidad.
Usos comunes:
Muros de contención, cimentaciones elevadas, edificaciones con exigencias estructurales.
El ladrillo se coloca con la cara más ancha visible, lo cual genera un muro con apariencia robusta pero delgado en profundidad. Aunque es visualmente atractivo, su uso debe estar limitado.
Características:
Bajo consumo de material por metro cuadrado.
Baja resistencia a impactos y compresión.
Requiere refuerzos adicionales o estructura auxiliar.
Usos comunes:
Muros decorativos, cerramientos temporales, detalles arquitectónicos.
Un levantamiento planimétrico y altimétrico garantiza que el muro sea levantado con una correcta nivelación y alineación.
Los cálculos de carga y sismo resistencia se deben ajustar al tipo de disposición de ladrillo elegida. Por ejemplo, la disposición en tizón o soga es la recomendada para estructuras resistentes en zonas sísmicas.
El diseño de muros debe cumplir con las especificaciones de la NSR-10, y su ejecución requiere licencia de construcción cuando es parte de una obra permanente.
Se recomienda siempre la interventoría técnica y la participación de expertos en arquitectura, ingeniería civil y topografía.
Durabilidad garantizada: con el uso de materiales certificados y técnicas constructivas apropiadas.
Eficiencia térmica y acústica: especialmente en disposiciones como en soga y tizón.
Estética personalizada: adaptabilidad en acabados, texturas y dimensiones.
Cumplimiento legal: evita sanciones al construir bajo norma vigente.
En Colombia, especialmente en Boyacá, Cundinamarca y la Provincia de Ricaurte, empresas especializadas en servicios técnicos como AIT Construcciones, ofrecen asesoría, diseño y ejecución de muros estructurales, divisorios y decorativos, cumpliendo con todas las normas técnicas y legales del país.
Ya sea para proyectos residenciales, comerciales o institucionales, contar con una empresa con experiencia en consultoría técnica, licencias, topografía, diseño estructural y arquitectura es clave para obtener resultados seguros, funcionales y duraderos.
Jose Angel
Ingeniero Civil
AIT | Servicios y Construcciones
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